El diseño de fuentes personalizadas es un proceso multidisciplinario que equilibra creatividad y funcionalidad. Los diseñadores comienzan analizando el contexto del lugar, incluyendo el estilo arquitectónico, la demografía de los usuarios y los factores ambientales. El desarrollo de conceptos puede incorporar temas narrativos, como una fuente que represente el folclore local o una escultura cinética que responda al viento. Los cálculos hidráulicos determinan tipos de boquillas, presión de agua y tasas de flujo para lograr efectos deseados, desde una delicada niebla hasta potentes chorros. El diseño de iluminación integra LEDs subacuáticos, focos y sistemas de cambio de color para mejorar la visibilidad nocturna. La ingeniería estructural asegura que la fuente pueda resistir las tensiones ambientales, mientras que las características de accesibilidad, como rampas y marcadores táctiles, la hacen inclusiva. Los planos detallados y las especificaciones guían la fabricación, con revisiones periódicas del diseño para asegurar la alineación con las expectativas del cliente.